La historia de las empresas y el deporte siempre ha ido muy de la mano. Se trata de una de las simbiosis más inteligentes, las marcas se benefician de la publicidad que les da el deporte y el deporte necesita patrocinadores para poder subsistir.

Sin importar el volumen de las empresas, cualquiera de ellas puede verse beneficiada y tiene muchos motivos para convertirse en un patrocinador deportivo. La visibilidad es una de ellos, pero, el que más valoran las empresas a día de hoy es el poder verse relacionadas con los valores positivos que el deporte promueve. Esfuerzo, trabajo en equipo, solidaridad, igualdad, etc.

Para conseguir un patrocinio deportivo exitoso, es vital encontrar aquel deporte cuyos aficionados tengan intereses relacionados con los productos y servicios que ofrece la empresa. 

De ahí, que se vea una diferenciación entre el tipo de empresas que apoyan determinados deportes. En el caso del Golf, si nos fijamos, la mayoría de patrocinadores que veremos serán de marcas de automóviles, relojería, joyería, etc. Sin embargo, en el caso de los ESports, podemos ver que la mayoría son empresas de tecnología, bebidas o empresas de comida.